martes, 30 de marzo de 2010

El Poder de la Disculpa

UN LADO DE LA MONEDA:

Hace unas semanas me dirigía hacia la casa de mi novia, por supuesto en bicicleta, era de noche, la mayor parte del recorrido es sobre la ciclorruta, que se supone es una vía EXCLUSIVA para bicicletas, pero como bien lo dijo alguien en Twitter, tal parece que las ciclorrutas existen solo para quienes las usamos. El resto parece que no vieran, que no “distinguieran”… en fin. Andan a pie por la mitad del carril en la ciclorruta y su cerebro no les envía esa señal que dice “oye, esta vía es para bicicletas”, mucho menos se molestan en mirar antes de pasar por la misma, simplemente se tiran como si no les importara su integridad personal.

En ese orden de ideas, iba por la 170 a buen ritmo y una mujer (a pie) se acercaba peligrosamente a la ciclorruta en curso de colisión conmigo, así que disminuí drásticamente la velocidad por si esa señora hacía parte del nutrido grupo de peatones que no se resisten a la tentación de andar como burros por donde no les corresponde; pero ella pareció perder el interés en atravesarse así que siguió caminando por el borde, lo cual percibí como una muestra de sentido común ya que la señora no había mirado quién venía… luego a un par de metros de sobrepasarla ella simplemente se tiró !! se me atravesó sin mirar, lo cual hizo que yo frenara tan fuerte como podía y la esquivara a riesgo de caerme, solo para no “llevármela puesta” es decir, yo se que si la choco de frente ella es la que va a salir lesionada, pero por más bruta que fuera puse en riesgo mi propia integridad para no hacerle daño – eso si – le grité fuertemente: “¡CICLORRUTA! ¿ES QUE NO VE? – ante lo cual ella lanzó algún alegato infundado que no alcancé a escuchar. Seguí mi camino…

No lo niego, quedé de mal genio, por poco y me la llevo y encima me alega, pero bueno, gente bruta es lo que sobra, luego unas cuadras más adelante me encontré con otro ciclista que iba un poco más despacio que yo, así que me abrí y procedí a sobrepasarlo por la izquierda, pero en ese justo instante, él, sin razón aparente se abrió hacia la izquierda bruscamente y nos enredamos feísimo, así que me abrí aun más saliéndome de la ciclorruta y montándome sobre el separador que divide la ciclorruta de la vía de los carros, faltó nada para caerme en la maniobra pero fue exitosa, solo nos dimos un gran susto y ninguno de los dos se cayó de la bicicleta.

Ya venía yo de mal genio por el incidente con la señora, preciso me pasa esto con el tipo este; eso hizo que mi humor empeorara, le grité varias cosas (cero groserías) pero fui muy fuerte (verbalmente) con el hombre. Tratándose de un hombre, lo mínimo que esperé es que su orgullo le impidiera aceptar la culpa (que obviamente tenía por cambiar de carril bruscamente sin mirar) así que esperé toda serie de insultos y hasta una “invitación” a resolver el problema a golpes (lo  cual es típico en un país como Colombia, donde cualquier cosa es excusa suficiente para molerse a golpes y balazos). Pero ¿cual sería su reacción? la menos esperada: “¡Que pena hermano, discúlpeme!” acompañada de una cara de preocupación.

El hombre se disculpó sin el menor problema aceptando su culpa, eso realmente me desarmó, no le alegué más, simplemente hice la señal del pulgar hacia arriba y le dije “fresco, solo fíjese bien” – Se acabó el problema y ni siguiera nos bajamos de la bicicleta, fue un rápido y amistoso acuerdo entre caballeros. El resto del trayecto no hice más que reírme de cómo nos enredamos, lo sorprendente que fue su cara de “¡lo siento!!!” y que a la final nadie sufrió ni un solo raspón… que divertido es andar en bicicleta !!!

El OTRO LADO DE LA MONEDA: 

Tomado del diario EL ESPECTADOR: (ver artículo)

“Dos jóvenes murieron luego de ser atropellados por un articulado. Uno de ellos quedó gravemente herido y falleció esta mañana. El accidente se desencadenó luego de una pelea que se registró dentro de un bus, tras el disgusto de un policía que se movilizaba en Transmillenio junto a su novia.
Las razones se deben a que el uniformado, estudiante de derecho, se enfureció porque otro joven de 25 años sin querer regó una gaseosa encima de su pareja.
En la estación de la calle 39 con avenida Caracas, los jóvenes decidieron bajarse del articulado para enfrentarse a los golpes.
En este punto se están realizando arreglos dentro del sistema y en uno de sus costados no hay baranda sino una lona verde que restringe el paso.
Durante el enfrentamiento los jóvenes cayeron al carril de Transmilenio y en ese momento pasó un bus que los atropelló sin poder hacer nada para evitarlo.
Leonardo Andrés González, estudiante de ingeniería mecatrónica, falleció tras el fuerte golpe. Por su parte, el uniformado de la Policía murió tras quedar en delicado estado de salud.
El accidente ocurrió a las 10:26 de la noche y hacia las 10:50 llegó una ambulancia de la Secretaría de Salud que llevó de urgencias al patrullero herido.”

Morir por una gaseosa, ¡Dios santo! El tipo MUY MACHO decidió moler a los golpes al otro por una gaseosa derramada… y los dos murieron. ¿No habría sido mejor ofrecer/aceptar una disculpa y luego reírse del incidente?

Yo creo que es MÁS MACHO el que es capaz de ofrecer disculpas.

Hasta la próxima…

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Andrés, tenemos la creencia que el habitante de la ciudad es mas educado que el de la provincia
:O

Exitos

Lalu dijo...

No, en la provincia la gente vive con menos afàn y todavìa sabe pedir disculpas mirando a los ojos, porque es importante.

Lunatico a Palos dijo...

Andrés,

Hace 2 dias tuve mi primera experiencia en bicicleta en Göteborg. Me preguntaba si mis kilometros recorridos en las ciclorutas bogotanas me habian hecho experto en el tema. y lo que usted comenta en este post es la clara muestra de que lo falta es educacion, respeto por la vida y cultura. Aca yo iba detrás de alguien pues no conocia bien el camino y los comportamientos que se deben tener. la persona en frente mio en cada bifurcacion de la cicloruta mostraba con la mano indicando su rumbo. igual hacian los que venian en sentido contrario. cuando hay un cruce de calle hay semaforos para las ciclas y bien paramos y en verde arrancamos, hay que recalcar paramos uno detras del otro y no en linea al lado del semaforo para pasar a todos en el arranque. la verdad la parte mas peligrosa fue cuando parquie la cicla me dieron tantos nervios de no dejarla amarrada a un poste o algo fisico adherdio fuertemente al planeta.